Auditorio de San Francisco

 

El primitivo monasterio fue construido en el siglo XIII. Los primeros franciscanos se instalaron en Ávila en 1294, en los entoces arrabales de la ciudad, pero fue en los siglos XV y XVI cuando este monasterio conoció su mayor florecimiento. Con la desamortización, a partir del siglo XIX, el convento vivió su declive, y fue abandonado hasta que salió a subasta pública.

Del complejo original lo único que queda es la iglesia, reconvertida hoy en auditorio. El resto del edificio, de titularidad municipal, alberga diversas salas de exposiciones y de usos múltiples.

La rica bóveda estrellada y la cuidada rehabilitación de la que fue objeto la iglesia para albergar numerosas actividades culturales dotan a este espacio escénico de una acústica especialmente propicia para la audición del repertorio vocal, como han manifestado las numerosas agrupaciones que ya han pasado por este escenario.